lunes, 4 de mayo de 2020

MOLDES PARA TÉCNICA DE CUENCA O ARISTA EN AZULEJERÍA

Para describir el proceso de elaboración de azulejos de cuenca o arista conviene comenzar reproduciendo el texto de don José Aguado Villalba en el que describe la técnica en los siguientes términos.
 "A lo largo de la historia de la Humanidad se van repitiendo procesos semejantes; sistemáticamente se tiende en todo a la simplificación, a hacer cosas similares, con menos complicación, con menos trabajo, en una palabra. Por eso, del alicatado se pasa a la"cuerda seca", y de ésta (imitación del primero) a la técnica de arista o de cuencas, semejante a la "cuerda seca". Dos procesos para atenuar el trabajo, pesadilla del hombre.
El primer procedimiento empleado en el tipo de arista, fue el uso de una plantilla o molde de madera  (tal vez, de barro cocido), en el que iba en relieve el diseño, de forma que, presionando con el molde al azulejo, aún blando, quedaba el dibujo marcado. Así, en las superficies poligonales comprendidas entre las líneas de este diseño, es donde se aplica el vedrío, que queda separado por un canalito hundido que se pinta en negro con manganeso. Las líneas geométricas eran así mucho más perfectas que las de "cuerda seca", lográndolo, en cambio, con obreros mucho menos expertos. Esta técnica recibe el nombre de Cuerda Seca Hendida. En la actualidad estos ejemplares son bastante raros.
La segunda y definitiva modificación de esta técnica se logra con molde, en el que va grabado el motivo decorativo con una herramienta puntiaguda, que produce un canalito de unos 2 mm. de profundidad, y que luego, al comprimir fuertemente el barro tierno sobre él, reproduce fielmente el diseño de esta medida, lo que permitirá posteriormente, una vez efectuada la primera cocción, el esmaltado, de una forma mucho más rápida, menos cuidadosa y de mejor resultado que en la "cuerda seca". Esta técnica se emplea desde mediados del XV hasta el primer tercio del XVII, aproximadamente. Predomina esta técnica en el azulejo de estilo mudéjar y en el renacentista."
La técnica de arista aparece de nuevo en el siglo XIX de la mano de los Hermanos Jimenez Izquierdo que comienzan a fabricarlos con moldes metálicos acoplados a la prensa hidráulica.





En la ESCUELA DE FOLCLORE de la Diputación Provincial de Guadalajara contamos con una importante colección de moldes para la reproducción de los azulejos más usados en nuestro entorno.
Estos moldes han sido fabricados sobre una plancha de madera de haya o roble (el pino no sirve porque deja marcadas las vetas) se ha gravado el dibujo del azulejo que se quiere reproducir al revés para que al imprimirlo salga al derecho. Para gravar el dibujo se ha utilizado una gubia en forma de uve, o "gubia esquina" dándole una profundidad de unos 2 mm. El tamaño del dibujo tiene que ser aproximadamente el 8 por ciento mayor para compensar la merma de secado. Una vez grabado el dibujo, se recorta el perfil exterior y se refuerza el molde encolando otra plancha con unos rebajes a modo de asas para poder despegar después de la impresión.
Una vez fabricado el molde necesitamos una maza de madera o de goma (preferible) para estampar el molde sobre el barro , un salero para espolvorear arcilla en polvo sobre el molde y sobre la mesa de trabajo y una espátula para recortar los bordes una vez estampados los azulejos. El trabajo de impresión se realiza sobre planchas de barro fresco que previamente se han cortado con una cuerda de guitarra atirantada sobre unos listones de 15 mm. Este grosor es imprescindible en las piezas hechas a mano ya que si es menor se alabean al secar.
Los azulejos estampados se cortan con los bordes inclinados en forma de artesa para casen bien los dibujos. Los azulejos antiguos están estampados dentro de cajas en forma de artesa, con lo que cogían la forma al ser estampados . Las piezas ya fabricadas se secan con cuidado y se bizcocan a 980º, luego se esmaltan con peras de goma con agujas y se cuecen otra vez a 980º.


 

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