martes, 14 de noviembre de 2017

PRIMERAS PIEZAS DEL CURSO DE CERÁMICA 2017-2018

Al comienzo del trimestre, los alumnos del Curso de Iniciación, comienzan trabajando el modelado a mano. Piezas sencillas y utilitarias de la cerámica Campaniforme con las que aprender posteriormente diferentes técnicas de cocción experimental: ahumados, reducción y carbonación.


El aprendizaje de la técnica del modelado de la arcilla es vital para avanzar en el conocimiento de nuestro pasado, del curso y de nuestra capacidad para elaborar piezas en nuestro propio taller en el futuro.


Posteriormente, y como lanzadera al segundo trimestre, se van añadiendo progresivamente, rollos de arcilla para elaborar piezas más complejas y de mayor tamaño utilizando, como base, uno de los primeros cuencos elaborados.


La decoración incisa, permite el ejercicio el conocimiento de diferentes elementos decorativos existentes en este horizonte cultural y la práctica ordenada de una de las técnicas básicas de decoración.


Finalizar la pieza y prepararla para su exposición, mediante la aplicación de un engobe blanco que rellene la decoración incisa poniéndola en valor sobre las zonas no decoradas forma parte del ejercicio continuado de este curso. 


La explicación de cómo elaborar nuestras propias cocciones en utensilios domésticos como podría ser una lata de pintura, nos permite utilizar el Curso de Cerámica Histórica como base de futuras experimentaciones.


SE CUMPLEN 100 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DEL CUENCO DE LAS CAROLINAS

En 1917 se excava el yacimiento de Las Carolinas, en el distrito de Villaverde, bajo la dirección de Hugo Obermaier y Pérez de Barradas y allí, de la mano de dos mitos de la arqueología, se encuentra este cuenco, perteneciente a la cultura del ‘Vaso campaniforme’. Es un tipo de cerámica que aparece a partir del Calcolítico final y durante buena parte de la Edad del Bronce (2300/1500 a. C.).


La decoración de la cerámica campaniforme se basa en una serie de diseños estructurados con una lógica simétrica, realizados con la técnica de la incisión, sumamente peculiares

En concreto esta pieza presenta la peculiaridad de estar decorada en su interior con un sol y ciervos esquemáticos, iconografía que se repite en las representaciones de pinturas rupestres esquemáticas en el abrigo de Belén (Torremocha, Madrid). Este tipo de cerámicas, desde su descubrimiento en Ciempozuelos, a finales del s. XIX, se ha convertido en un elemento característico de la Prehistoria madrileña, localizándose en más de 100 yacimientos.

Las cerámicas campaniformes meseteñas suelen tener siempre la misma capacidad. Esto denota un control importante del contenido de este tipo de recipiente y también una fuerte estandarización.


El vaso habría sido contenedor de la bebida; el cuenco habría servido para su reparto individual y la cazuela contendría algún alimento sólido, probablemente carne.

Asociadas con grandes festejos, las cerámicas campaniformes depositadas en los enterramientos serian un medio efectivo de mostrar el estatus diferente de ciertos individuos o familias.

El campaniforme en un fenómeno paneuropeo, generador de ideas, que se ha relacionado con cambios importantes en la metalurgia y con una mayor complejidad social.

En el Curso de Cerámica Histórica, hemos rendido homenaje a esta maravillosa pieza con la elaboración de réplicas de la misma por parte de alumnos y alumnas del Curso de Iniciación.



miércoles, 1 de noviembre de 2017

EL CAMPANIFORME DE LAS TETAS DE VIANA

En 1988 el arqueólogo Jesus Valiente Malla publicó un informe sobre el hallazgo de un asentamiento campaniforme en el paraje denominado "Collado de las Tetas de Viana" en el que informaba del hallazgo de abundantes fragmentos cerámicos lisos y decorados, junto con algunas piezas de silex tallado. Todos los fragmentos decorados corresponden a alguna de las variedades del Campaniforme. Las pastas son de estructura foliar, característica de las cerámicas hechas a mano por el procedimiento de "estirar" el barro hacia arriba, posiblemente con ayuda de un molde. En los fragmentos se observan impurezas diversas: arena de cuarzo muy fina, caliches y materia orgánica calcinada en forma de motas de carbón. El color, tanto en el interior de las pastas como en las superficies, va del sepia al siena tostado.
La forma más frecuente es el cuenco de perfil continuo y galbo subesférico. Los bordes suelen ser apuntados de perfil recto, aunque no faltan los rematados en labios ligeramente exvasados, al parecer con la finalidad de crear un espacio mejor adaptado para recibir un tema decorativo al interior. Algunos bordes, por su dirección y grosor, pueden corresponder a formas distintas, concretamente a cazuelas o vasos acampanados.
En cuanto a las decoraciones, el repertorio de técnicas se reduce ala incisión o las impresiones, oblicuas o perpendiculares a las superficies, de punta de punzón.
Los esquemas decorativos predominantes consisten en una tanda de paralelas horizontales, al exterior, sobre la mitad superior o borde del recipiente, de la que parten, en dirección al solero, otras bandas semejantes. Al interior de los bordes aparecen también anchas franjas formadas por tandas paralelas de líneas quebradas, enmarcadas por series de vírgulas o puntos impresos.
Los fondos presentan al exterior esquemas decorativos de estrella, o bien las bandas de líneas incisas paralelas que se prolongan hasta el borde del ónfalo, donde se combinan con series circulares de vírgulas o puntos; estos esquemas dejan en reserva zonas triangulares o bandas quebradas.
Aquí se presenta el esquema decorativo reconstruido.

sábado, 28 de octubre de 2017

CERÁMICA CALCOLÍTICA DE LA CUEVA DE LOS CASARES ( RIBA DE SAELICES )

En 1973 el profesor Barandiarán excavó en la Cueva de Los Casares y halló abundante material lítico de atribución paleolítica junto con un interesante lote de fragmentos de cerámica realizado a mano e identificado en su día como perteneciente a niveles del Calcolítico campaniforme y de la Edad del Bronce. En este lote  aparecen dos tipos de piezas: unas cerámicas lisas y otras con decoración incisa.
Las cerámicas lisas presentan una cocción reductora con algunas de cocción mixta. En un porcentaje importante el tratamiento de las paredes es el bruñido y en menor medida el alisado, y por lo general presentan desgrasantes finos. Están representadas las formas más comunes: perfiles entrantes, rectos, ligeramente abiertos, globulares, cuenquiformes, etc.
LAS CERÁMICAS CON DECORACIÓN INCISA son fragmentos de estilo inciso "ciempozuelos". Hay un fragmento del fondo de una cazuela decorada a base de triángulos incisos del tipo definido por Garrido-Pena como "en estrella". Ademas se documenta otro arranque de un fondo de cazuela con decoración interior a base de pseudo-excisiones de tendencia circular que quizá podría adscrbirse a un momento más avanzado. Finalmente se puede identificar con claridad un cuenco, amén de otros dos posibles.
Cerámica con decoración a base de ungulaciones. Este tipo se da en un total de cinco piezas muy semejantes.Como es usual , la impresión se ha realizado en la zona superior del borde. Todos son ligeramente abiertos y pertenecen a recipientes globulares con cuello indicado, cuencos, o formas de perfil en "s". La cocción es mixta o reductora y en todos los casos las paredes presentan un bruñido intenso. Desde el punto de vista cronológico, este gupo de piezas puede encuadrarse en el bronce antiguo.

jueves, 25 de mayo de 2017

COCIO, COCIÓN, CUEZO, COLADOR, TINAJÓN...

En Cifuentes, al igual que en otros centros tinajeros españoles, se fabricaban unas vasijas de boca abierta que durante siglos han servido para blanquear la ropa.
 Dentro del cocio se disponía la ropa blanca en capas con ceniza intercalada sobre la que se echaba agua caliente que disolvía la potasa que contiene la ceniza y que blanquea la ropa.El agua se recupera por el orificio inferior y se reutilizaba para limpiar las maderas y suelos del interior de la vivienda.

viernes, 19 de mayo de 2017

LOZA DECORADA DE ESTILO MUDEJAR DE MOLINA DE ARAGÓN

En las excavaciones realizadas en el yacimiento conocido en Molina de Aragón como El Prao de los Judios se hallaron, junto a cerámicas de época califal y cerámicas del momento de repoblación inmediatamente posterior a la conquista,un conjunto de cerámicas de los siglos XIII al XV. La cerámica de este nivel está compuesta por dos tipos: por un lado un gran volumen de cerámica común, dedicada tanto a la cocción de alimentos como al servicio de mesa;por otra, con la loza decorada de estilo mudéjar.
La cerámica vidriada de estilo mudéjar presenta una gran variedad estilística derivada tanto de la gran abundancia de ejemplares procedentes de los talleres de Teruel, como también de la presencia de piezas importadas desde talleres valencianos y de la propia ciudad de Guadalajara.
El grupo de loza turolense se compone por una parte, de piezas de servicio de mesa con vidriado monócromo -blanco,melado o verde oscuro-; por otra, de un extenso repertorio de piezas policromadas decoradas con temas que, aunque relativamente estandarizados, muestran una gran




complejidad compositiva tendente a la abstracción y/o la estilización. Pueden agruparse en tres tipos genéricos:
    a) Se registran temas figurativos, entre los que destacan los animales - cuadrúpedos y peces- y vegetales-árboles y toda una serie de motivos vegetales màs o menos estilizados.
     b) Una segunda tendencia decorativa es la geométrica, que no suele formar temas aislados, sino en combinación con las otras modalidades, a las que sirve de base o complemento.
     c) Por último, llaman la atención toda una serie de esquemas simbólicos que van desde los temas heráldicos hasta los de tipo mágico-religioso, como son la "Mano de Fátima", el "Arbol de la Vida" e incluso el "Magen David"

sábado, 6 de mayo de 2017

Alfarería popular de la provincia de Guadalajara

La alfarería popular de basto es el conjunto de cacharros de barro donde se ha cocinado, donde se ha guardado el agua, el vino, la sal, el aceite, u otros elementos comestibles o bebibles. En definitiva, toda la utillería unida al uso común, a la cotidianeidad de las gentes de toda condición de la forma de vida tradicional.
 La alfarería de la provincia de Guadalajara era eminentemente utilitaria y funcional, sin que ello equivalga a la ausencia total de elementos decorativos, ni a a la falta absoluta de detalles de esmero, que evidencian el amor del artesano por su trabajo. Utilitaria debe ser entendida, pues como opuesta a decorativa, es decir, de uso diario, de constante desgaste que exige una reposición continua; y funcional, como el intento más sencillo y preciso de adaptación formal para desempeñar la función deseada. escaso
Caracteriza así mismo a la cerámica de Guadalajara su escaso desarrollo tecnológico. En lo que respecta al torno, existe un centro, Zarzuela de Jadraque, en el que , hasta los años sesenta del siglo XX, se usó un torno manual de tradición prerromana. En el resto de las localidades alfareras se utilizó el torno de pié.
También el tipo de horno se encuentra en similar estadio de tecnología. El más antiguo, caracterizado por la falta de cubierta, se utiliza en Zarzuela de Jadraque, Almonacid de Zorita y Sigüenza, siendo, cerrados los de Anguita, Cogolludo, Lupiana y Málaga del Fresno.
En resumen, podemos considerar como localidades, técnicamente más adelantadas, por orden de importancia, a Málaga del Fresno, Lupiana y Anguita. Los demás centros se encotrarían en un estadio intermedio, ocupando Zarzuela de Jadraque el escalón más bajo, aquel en que la tradición se mantiene sin el más mínimo cambio desde hace cientos de años.