miércoles, 8 de abril de 2015

LUCERNAS ROMANAS

La lámpara de mayor éxito, una jarra aplanada, se fabricó en el mundo romano y cambió poco durante más de cuatrocientos años. Las exportaciones llegaron a las islas británicas, el sur de Argelia y Oriente Medio. Algunas estaban torneadas, pero la mayoría se moldeaba a presión en moldes de dos piezas: solían tener un diseño en la tapa plana, llamada discus. Existían dos agujeros: uno en el pitorro, para la mecha, y otro en el discus, para llenar el depósito. Las descendientes de este diseño aún pueden verse hoy en lugares de Asia y África.



jueves, 5 de marzo de 2015

EL USO DE ENGOBE EN LA DECORACIÓN

Si se emplean los materiales adecuados, los diseños pintados en la arcilla cruda o bizcochada se funden definitivamente con la superficie, proporcionando adornos que pueden sobrevivir durante milenios. Por ejemplo, la cerámica de la cultura de Samarra, en Mesopotamia que fechada entre 6.300 y 6.000 a,c,, presenta motivos figurativos y abstractos en tonos rojo y pardos que aún perviven claramente.

Más modernas son la cerámicas ibéricas y celtíberas que decoramos en el Curso de Cerámica Histórica que representan piezas de la Edad de Hierro.


Los pigmentos
En las pinturas se utilizan extractos vegetales o minerales, pero muchos de ellos sólo sobreviven a la cocción a baja temperatura. La cerámica femenina bereber que trabajamos en el Aula Municipal de Cerámica de El Casar utiliza una decocción de lentisco, pita y enebro. La mayoría de las veces los pigmentos, compuestos de colores naturales terrosos, producen una gama de matices apagados de negro, marrón, rojo, amarillo y blanco.


El caolín es una fuente común de blanco y los ocres proporcionan rojos y amarillos. La paleta se extiende mucho al añadir óxidos minerales. El óxido de hierro es el que más se usa y puede producir amarillo, rojo e incluso blanco.

También se pueden producir colores vivos y brillantes: el cobalto proporciona el azul; el cobre el verde; el cinabrio el rojo bermellón; el manganeso púrpura y negro, todos ellos pueden, a su vez, variar dependiendo del tipo de atmósfera donde se hace la cocción y las proporciones usadas.

El engobe
Los engobes separados se obtienen por decantación: se deja reposar la mezcla de arcillas líquida en un recipiente hasta que las partículas más pesadas se hunden en el fondo y el engobe más fino quede en la superficie y se pueda retirar.

El engobe que usaban los antiguos griegos contenía ceniza de madera, así como orina o vino ácido para estabilizar las partículas.

Preparación y aplicación
Los pigmentos minerales deben molerse con paciencia hasta obtener un polvo fino, tarea que se realiza con un mortero o un molino de mano. El color en polvo puede mezclarse con un engobe: los colores más claros se obtienen utilizando engobe blanco. Los alfareros de Laguna Pueblo (Nuevo México) obtienen la pintura negra mezclando hematíes (un óxido de hierro) con el jugo de espinacas silvestres o yuca.

Suele aplicarse un baño de engobe antes de pintar los diseños. Muchos alfareros y alfareras trabajan a mano alzada, aunque los contornos esbozados con lápiz o carboncillo se queman y desaparecen en la cocción y pueden ser una gran ayuda.

Muchos pueblos ejecutan decoración perfectamente exactas con pinceles improvisados, como un palo con pelo animal o los indios pueblo que utilizan un tallo de yuca masticado.

Los mejores pinceles, fabricados en China y Japón de pelo animal. permiten obtener una línea fina y controlada aún transportando una considerable cantidad de pigmento, con lo que se pueden ejecutar diseños estilizados y de trazo enérgico.

martes, 3 de marzo de 2015

Dominio de la feminidad en la cultura íbera

El Servicio Provincial de Arqueología de la Diputación de Castellón (SIAP) ha corroborado, a través de los estudios que está realizando en la necrópolis de Los Cabañiles en Zucaina, el protagonismo que tenía la mujer en la creación y transmisión de los linajes en el siglo VII a.C. De esta forma, este hecho, que hasta el momento sólo se había podido confirmar en un yacimiento de Castellón (en la cueva sepulcral de la Costa Lloguera), constata el dominio que existía por la feminidad en la sucesión, formación y cohesión de un grupo social en la cultura íbera.



Cabe señalar que la necrópolis de Los Cabañiles en la localidad de Zucaina es una zona de enterramiento de sepulturas del tipo túmulo. Tiene como enterramiento principal y origen de ella, un túmulo donde se encuentran los restos cremados de una mujer.

Los principales resultados de la investigación arqueológica apuntan a que en torno a esta sepultura femenina se iban adosando otras donde se depositaban los restos tanto de hombres como de mujeres, conformando una unidad sepulcral diferenciada.

La información que han proporcionado estos enterramientos indicaque era una mujer la que daba origen a una élite social y, al igual que mientras esta mujer vivía se consideraba la unificadora y el origen del grupo, así como la procreadora de sus diferentes miembros que lo componían, después de la muerte la mujer continuaba dando unidad a sus descendientes, y por tanto a la élite social, manteniéndolos unidos entorno a ella en la necrópolis por tanto en la vida 'del más allá'.

La necrópolis, a su vez, era un hito en el paisaje de la zona que daba a entender a quien por allí pasara que las personas enterradas y sus descendientes tenían derecho al control del territorio y de sus riquezas. Unas personas, tanto las vivas como las muertas, que descendían de un mismo origen, una mujer que había iniciado la élite social de ese territorio y las mantenía unidas tanto en la vida como después de la muerte.


EL ESGRAFIADO

El término esgrafiado procede de la palabra italiana graffiare, que significa "rascar" o "arañar", y define una técnica en la que los diseños se graban en la pieza a través de una capa de engobe para descubrir, debajo, el color contrastado de la arcilla.

Los alfareros que realizaban el llamado estilo de figuras negras (700 - 500 a.c.) en la antigua Grecia, decoraban su obra con vívidas escenas naturalistas que pintaban con engobe negro sobre un fondo de color crema o rojo. Las líneas que delineaban los músculos y la ropa se creaban rascando el engobe hasta la base más clara.

Es probable que los coptos egipcios desarrollaran el esgrafiado como técnica en sí misma durante los siglos V y VI y que después se extendiera a Bizancio, a Asia central y hacia el siglo XI a China, seguramente impulsada por el comercio de la Ruta de la Seda.

A diferencia de los jarrones de figuras negras, esta cerámica solía fabricarse usando arcilla común roja bañada con un engobe de color más claro, de modo que las líneas grabadas eran más oscuras.

Pieza esgrafiada por Carlos del Pozo

Para decorar piezas mediante esta técnica se bañan en primer lugar con una capa uniforme de engobe de color contrastado con la base. A ambas partes se les deja secar hasta alcanzar la dureza de cuero. Entonces, para trazar el diseño se utilizan unos instrumentos con forma de escoplo, que antiguamente se hacían de madera o bambú y hoy día herramientas totalmente actualizadas.

Normalmente, la presión sobre la herramienta basta para atravesar la capa de engobe y rozar la superficie inferior.

El entusiasmo por la cerámica de los indios americanos ha supuesto una fuente de ingresos regular para sus autores, y como consecuencia, el tiempo para experimentar con nuevos estilos y técnicas. Desde la década de 1960, los indios pueblo de Nuevo México que se dedican a la alfarería han desarrollado su propia versión dela técnica del esgrafiado, donde la superficie se rasca o talla después de la cocción. 

En el Curso de Cerámica Histórica de Guadalajara, Luis Larriba realiza un taller completo de azulejos esgrafiados que permiten un acabado perfecto y de difícil factura.

Estas son algunas de las piezas que se realizan en este taller:












jueves, 26 de febrero de 2015

DECORACIÓN A LA PERA

La decoración a la pera es una técnica en la que un engobe espeso se utiliza como medio para dibujar, dejando una línea en relieve. Con la excepción de cerámicas amarillas y marrones producidas en Fushima, se practicó, casi exclusivamente en Europa. 

La técnica
La herramienta tradicional para verter el engobe era una especie de lata elaborada con arcilla o un cuerno de carnero. En la punta podían fijarse plumas de distintos tamaños, según se necesitara, y la caída del engobe se controlaba cubriendo o destapando con el pulgar un agujero que permitía la entrada de aire. Durante el siglo XX se hizo más corriente utilizar una cánula unida a una pera de goma: la salida del engobe se controlaba fácilmente haciendo presión sobre la pera. El dibujo debe hacerse con movimientos continuos, manteniendo una velocidad constante para que la línea sea uniforme.

Las tradiciones y estilos
Los dibujos con engobe fueron usados a veces en la cerámica romana como forma de decoración en relieve, y solían aplicarse del mismo color que el fondo. Ésta era una característica de la cerámica de Castor, producida en Britania durante el siglo II d.c. y decorada con plantas estilizadas y escenas de caza.

La decoración con engobe es un arte muy popular que alcanzó su mayor influencia en las vajillas que usaban las clases bajas europeas durante el siglo XVII alñ contrario que la nobleza y el alto clero que usaban piezas de porcelana.

El estilo portugués imita las joyas, con representaciones de animales y plantas realizadas mediante numerosos puntos, mientras que el estilo francés que aún florece en Biot es mucho más geométrico y cuidadosamente dispuesto.

La tradición inglesa
En Inglaterra, los principales centros de cerámica así decorada eran Londres, Wrotham y Harlow. Muchas de las mejores han sobrevivido debido a que fueron creadas para permanecer expuestas en las vitrinas y no para ser usadas de forma común. La decoración con engobes decayó hacía el siglo XIX, pero los experimentos de Bernard Leach en Saint Ivés (Cornualles) hicieron que reviviera el interés a comienzos del pasado siglo.

El plumeado
Un método alternativo de decoración es el plumeado, parte del repertorio europeo que también era conocido en China ya que aparecen ejemplares decorados de la dinastía Song en el siglo III d.c. con motivos que recuerdan vetas de madera o plumas de pavo real. primero se trazan una serie de líneas paralelas sobre la superficie y después se desliza la punta de una pluma atravesándolas, sin dejar rastro, pero arrastrando las líneas trazadas hasta formar una serie de picos.


martes, 17 de febrero de 2015

GRABAR EN ARCILLA: UNA DE LAS PRIMERAS MANIFESTACIONES DECORATIVAS

Durante la elaboración de una pieza cerámica, aparecen muchas señales involuntarias que pueden ser provocadas por las puntas de los dedos, los instrumentos que definen la forma o una piel o cesta sobre la que trabajamos apoyando la pieza.

Estos vestigios pueden encontrarse en cera´micas muy antiguas y, junto con otras impresiones, han inspirado nuevas técnicas decorativas de la arcilla. Para que la señal de un alfarero sea clara, la arcilla debe ceder al contacto, pero tampoco debe estar tan pegajosa que se adhiera a la herramienta cuando ésta se retira. Además, es importante contrarrestar la fuerza de una impresión desde el interior para evitar que la pieza se deforme.

Las cuerdas
Las primeras cerámicas funcionales que se conocen fueron fabricadas en Japón hace 12.000 años; la cultura que las produjo se ha bautizado como Jomón (marcas de cuerda, en japonés), debido a las impresiones que decoraban muchas de sus vasijas. 

También se han empleado cuerdas en otros lugares más cercanos como las piezas aparecidas en la Loma del Lomo en Cogolludo (Guadalajara) datadas en la Edad del Bronce, usando técnicas muy similares. Muchas marcas se producían presionando sencillamente una cuerda retorcida o trenzada sobre arcilla blanda, mientras que otras se realizaban azotando la superficie o rodeándola con la cuerda. Se crearon diseños que recordaban a la cestería enrollando cuerda alrededor de un palo de sección cuadrada que se hacía rodar sobre la arcilla. En muchas culturas, las marcas de cuerda se combinan con otros elementos decorativos, algunos de los cuales ya hemos tratado en este blog como incisiones, peine, marcas o sellos.

Los puntos y las rayas
La marca más sencilla que puede hacerse es el punto, impreso con un utensilio apuntado que puede ser de metal, madera, espina o hueso.

Pueden hacerse diseños fácilmente a partir de muchos puntos dispuestos en grupos o líneas. Las rayas se realizan con una herramienta de punta afilada. Si se cortan ranuras en el filo, se crea una especie de peine que dejará grabada una fila corta de puntos con cada impresión. La decoración tiene un mejor acabado cuando se hace con la pieza en "dureza de cuero".

También puede utilizarse el borde de una concha marina que permiten una decoración de trazos finos y curvos. Este tipo de decoración fue abundante en la prehistoria denominandose "cardial" por estar elaborada con el cardium, un molusco antecesor del actual berberecho.

Círculos y median lunas
Pueden hacerse impresiones redondas con la punta de los dedos, un palo o cualquier objeto de extremo redondeado. Si se ejerce presión uniforme con un objeto hueco como un hueso o un tubo de metal el resultado será un anillo, pero si el objeto se presiona en cierto ángulo de modo que sólo una parte entre en contacto con la arcilla se producirá una media luna.

Sellos y cilindros
Es posible producir grabados más complejos imprimiendo la superficie con uno a más sellos de arcilla cocida o madera tallada, técnica que también emplean los alfareros para estampar su firma en las piezas. 

Si se tallan motivos en un cilindro y éste se hace rodar sobre la arcilla, el resultado es una fila de imágenes idénticas. Los sellos cilíndricos de piedra se usaban en Mesopotamia, mientras que los rodillos de arcilla se empleaban en la producción de cerámica romana. Hoy en día, en el oeste de África, los rodillos de madera siguen siendo uno de los principales utensilios para decorar la cerámica.


En Taller Escénica utilizamos sellos tanto de madera como de arcilla cocida. Muchos los hacemos nosotros mismos aunque también hay una gran variedad de sellos industriales en las tiendas de cerámica como Marphil.

domingo, 15 de febrero de 2015

LA PALETA Y EL YUNQUE

La técnica de paleta y yunque consiste en golpear la arcilla entre una paleta de madera y una piedra con forma de champiñón que es el yunque. Las paredes de las vasijas así elaboradas son muy compactas y, por tanto, muy fuertes aunque sean finas.

Puesto que tanto la formación de materiales metálicos como los cerámicos requieren del uso del fuego, se han encontrado desde la prehistoria ejemplos de ambas artes muy próximos entre sí en lugares donde existen materiales combustibles en cantidad. 
En algunas zonas de África, como Camerún, es tradición que los hombres sean herreros y las mujeres de la misma familia sean alfareras. Ciertas técnicas, como el vaciado y el grabado, son comunes a las dos artes, aunque sus orígenes no estén claros.

Del mismo modo que puede darse forma al metal golpeándolo en un yunque, la arcilla puede modelarse con una piedra y una paleta de madera. Tanto el metal como la arcilla se doblan para darles forma y que resulten compactos, lo que aumenta su resistencia.

Una pieza puede comenzarse con rollos de arcilla hasta conseguir una pieza lo suficientemente grande como para trabajar como ya hemos explicado en entradas anteriores de este blog. Cuando la pieza tiene cierta dureza que evita que se derrumbe, utilizamos un yunque  de piedra, o a veces, simplemente la mano dentro de la cavidad, mientras golpeamos el exterior con una paleta plana de madera, haciendo girar la vasija. Todo este proceso de dejar secar parcialmente y golpear puede repetirse tantas veces como se necesite hasta que la forma final esté lista para construir el cuello de la pieza.

Conviene tener disponibles una serie de paletas y yunques de distinto tamaño y pesos.

También puede utilizarse la técnica de la paleta y el yunque para mejorar el aspecto y la fortaleza de una pieza que se ha creado por medio de una técnica diferente.

Para terminar es fácil llegar a la conclusión que si las paletas están marcadas con diseños decorativos, la aplicación de esta técnica permitirá que al final del trabajo la pieza esté fuertemente texturada.